Cada vez que dos tipos con traje coinciden en los lavabos de una institución se produce un delito grave. Esa es la percepción que tienen muchos ciudadanos ante la corrupción a raudales que se está viviendo en España. Según la última encuesta del CIS, la preocupación por la corrupción se situaba en segundo lugar detrás del paro, con un 44.8%, y en tendencia fuertemente ascendente. Metroscopia refleja que el 96% de los ciudadanos están seguros de que quedan mucha corrupción por destapar. Lo de alarma social es poco, hay hastío, nausea, encabronamiento. Y lo más indignante es la conciencia ciudadana de que su latrocinio son nuestros recortes.
Y no es para menos. Solo la semana pasada hemos visto cómo el Tribunal Supremo citaba al Presidente de Gobierno, Mariano Rajoy, por la delictiva financiación de su partido; como comparecía la expresidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, por el caso Gürtel; y como encarcelaban a otro expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, acusado de media docena de delitos. Y seguro que las cosas no acabarán ahí.
Una mafia internacional, disfrazada de demócrata, tienen a la humanidad sometida a vivir agobiada de problemas e insuficiencias, en un mundo desbordado de riqueza y de avances científicos y técnicos. Avances, con los que se podría lograr aún más riqueza, siempre entendiendo la riqueza, en un sentido de calidad, de respeto y de cuidado de la naturaleza.
Ochenta años después de que miles de bombas lanzadas por la aviación nazi destruyeran Guernika, el abogado vallisoletano José Alberto Blanco recibía una comunicación del Tribunal Europea de Derechos Humanos por la que se admitía la demanda de la Coordinadora 25 S contra el ‘estado de sitio’ decretado en Madrid con motivo de la toma de posesión de Felipe VI.
La Ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, ha manifestado en repetidas ocasiones el interés del Gobierno en aumentar en los próximos años el presupuesto de Defensa hasta situarlo en el 2% del PIB que los gobiernos europeos han comprometido como parte de su implicación en la OTAN.
“La densidad de casos aislados de corrupción está creciendo tanto, que much@s de l@s que dudaban de la naturaleza criminal de las estructuras clientelares formadas por el Partido Popular de José María Aznar, y defendían el milagro económico de Rodrigo Rato, empiezan a dudar de la existencia de tal milagro”. Así comienza la propuesta 
Se cumplen 25 años desde que se inauguró la línea AVE Madrid-Sevilla, la primera de este tipo en nuestro territorio. Una etapa caracterizada por la construcción sin freno de las infraestructuras requeridas para estos trenes, y como contraparte, el abandono del resto de la red ferroviaria, cierre de líneas, recorte de servicios y empleo. Por tal motivo varias organizaciones sociales, entre ellas Ecologistas en Acción, convocan dos días de acciones y movilizaciones para reclamar una nueva política ferroviaria que priorice a las personas y al medio ambiente.En los 25 años que han pasado desde que se inauguró la línea AVE Madrid-Sevilla, el Estado español se ha situado como el segundo país del mundo en número de kilómetros de alta velocidad, aventajado solo por China. Un despliegue inaudito (2.500 kilómetros) que solo ha sido posible a costa de miles de millones invertidos cada año y de enormes impactos ambientales para la construcción de las vías.
Unas 200 personas pasaron ayer por la plaza de los Comuneros donde la Agrupación Republicana de Coslada (ARCO) convocaba la séptima edición de su paella republicana.







A ver si un día reconocen el asesinato de mio tío Guillermo Martínez Orejas que asesinaron en Coslada en Mayo…