Nº 6 de la revista de ARCO
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Revista ARCO
viernes, 20 junio 2008 12:23

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En este nuevo número podréis encontrar :

  • "¿Y después de Ginés, qué?
  • Corruptelas
  • ARCO y los sindicatos
  • Hay muchas conquistas en peligro
  • La soledad de ARCO frente a la corrupción
  • El rincón de la cultura
  • Coslada un poco más libre

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Coslada soy yo
Noticias
martes, 10 junio 2008 08:40

Ginés Jiménez encontró en el municipio del Corredor del Henares una ciudad emergente y a medio hacer donde imponer su estilo

 

En 1906, el arquitecto francés Eugène Hénard inventó la rotonda para facilitar la circulación de automóviles en carreteras y ciudades. A la vista está que la cosa cuajó. En la Comunidad de Madrid, la idea sirvió para muchas cosas más. Para que todas las ciudades dormitorio se parecieran las unas a las otras, para llevarle a uno a los polígonos y a los edificios de ladrillo rojo y a los toldos verdes, y para poner con caracteres bien grandes el nombre del municipio: COSLADA.

Las gigantes siete letras de mármol que forman la palabra sobre la glorieta de entrada a la ciudad parecen más un aviso que una bienvenida. Todo lo que ha pasado en los últimos años en este municipio de casi 92.000 habitantes tiene mucho que ver con esa rotonda, o al menos con la impersonalidad que transmite. Ginés Jiménez, el jefe de la Policía Local de Coslada, podría haber impuesto su estilo en algún otro asentamiento parecido, en algún municipio sin mucho vestigio histórico, con el mismo desarrollo urbanístico desaforado, en otro lugar donde la gente sólo fuera a dormir, una ciudad que estuviera por hacerse. Mala suerte, sólo aprobó las oposiciones de Coslada.

Hoy hay feria en el municipio. Uno de los feriantes comprueba el funcionamiento de una de sus atracciones, para que haga volar esta noche a sus clientes sin peligro. "Hay que ver las cosas con perspectiva. Cuando llegó Ginés no había mucha policía por aquí. Y hacía falta un poco de orden", sugiere. "¿Cuántos éramos? ¿4.000 personas?". Eran muchos más, pero el feriante no calcula bien las fechas.

Ginés llegó a Coslada en 1986. El municipio, de tan sólo 12 kilómetros cuadrados, se acercaba entonces a los 50.000 habitantes con unas tasas de crecimiento del 400% (no eran más de mil en 1950), según los datos del Ayuntamiento. La actividad económica del pueblo giraba desde los años 70 en torno al transporte. Las mercancías de los cuatro puertos principales de España (Algeciras, Bilbao, Valencia y Barcelona) llegaban por carretera y ferrocarril a la ciudad para su distribución. En los años ochenta todo estaba por desarrollar. Ginés llegó y se hizo Jefe de la Policía Local, aunque su comportamiento fue pronto el de un sheriff que quiere imponer su ley. Y eso es lo que hizo, si se atiende a las declaraciones de sus víctimas, que han destapado la situación que se vivía en la Policía de Coslada.

"Yo no pago en ningún sitio. Te vas a acordar de mí durante toda tu vida". Ginés se lo soltó así a la dueña de un restaurante del municipio. Su cabreo era por el precio de una cena que el sheriff había disfrutado con varios acompañantes. Ginés mandó a algunos de sus hombres más fieles para dejar claro que él comía y bebía gratis; inspecciones continuas, presencia de los coches policiales en la puerta del local, multas, acusaciones de superar el aforo permitido... Una noche, la mujer tuvo un encuentro con un hombre rubio que conducía un megane rojo. Ginés iba a su lado. El rubio se bajó del coche y la abordó en la calle. Le apuntó en la sien con una pistola y...: "O dejas el bar o te mato". Días más tarde, ella lo traspasó.

Así aparece relatado en el sumario del caso. Hay decenas de historias similares en las que Ginés usa su poder para amedrentar a los dueños de los locales que no le bailaban el agua, quienes no pagaban el impuesto por dejarle hacer, quienes no iban a verle al despacho a rendir pleitesía. Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía pincharon los teléfonos de Ginés y sus compinches. En una ocasión Ginés le dijo a un hostelero de Coslada: "Todavía no has aprendido. Tienes que ir a mi despacho como todos. No has venido a dar las gracias, si tienes abierto el bar es gracias a nosotros. Vendrás. ¿No ves que tengo tu documentación?... Sabes lo que puedo hacer".

¿Cómo pudo ocurrir todo esto durante 22 años sin que trascendiera, sin que nadie hiciera nada? Quizás sea, como señalaba el feriante -que se ha ido a dormir la siesta- la necesidad de los habitantes de Coslada por tener orden en una ciudad emergente, con bares de copas y luces de neón naciendo cada noche, con el temor de los cosladeños a una población inmigrante, la rumana, cada vez más integrada en una ciudad que muchos consideran sólo un dormitorio.

Las diligencias policiales mencionan varias veces el "factor miedo" impuesto por Ginés y sus hombres entre los vecinos de Coslada. A veces miedo, a veces simplemente indiferencia. Un joven barman se burla del sheriff tras la barra de una caseta de la feria. La parodia del asunto está en la camiseta negra del joven, con una estrella del sheriff y el dibujo del poli de los Simpson apuntando con su pistola. Por detrás, la camiseta exhibe un lema: "Corrupto ibérico Español. Coslada Nostra".

El joven pierde el humor cuando se le pregunta si todos sabían en Coslada lo que ocurría. "No sé lo que sabrían los demás. Yo sabía cosas. Pero conmigo no se metía". Las diligencias policiales rematan esta idea en sus conclusiones y arremeten contra los políticos: "La lamentable situación [...] sólo ha sido posible desde la más absoluta dejación de funciones de algunas autoridades municipales, las cuales han ignorado las llamadas de auxilio de los afectados". "Las víctimas tratan de ganarse los favores e incluso confraternizar con la única persona que puede mejorar o empeorar su situación, su propio verdugo", afirman los agentes en el texto.

Los verdugos eran los hombres de El Bloque, ese subgrupo consentido de jóvenes duros y peleones, tatuados con los símbolos de la manada, apodados con nombres absurdos como El Pelas o El Koala, aficionados a la cocaína, el cristal y el éxtasis. Tenían himno propio, jerarquías dentro del grupo, eran poco amigos de pagar copas, como su jefe, y mucho menos de hacerlo por mantener relaciones con las prostitutas rumanas a las que extorsionaban. Unos piezas consentidos por Ginés y en ocasiones alentados por la figura del pater que se consideraba el "dueño de Coslada", según el testimonio de uno de ellos ante los agentes que les detuvieron.

Pero volvamos a las rotondas. Hace años, una de ellas simbolizó la esencia de Coslada, según explicó entonces su alcalde, José Huélamo, el hombre bajo cuyo mandato nació el personaje de Ginés Jiménez. Fue en 1998. Sobre la rotonda se levantó una escultura con la imagen de ocho personas sujetando los cuatro puntos cardinales, los cuatro símbolos de la ciudad: la construcción, el comercio, el transporte y la industria. Todos sabían en Coslada que las ocho imágenes eran las de los Barrales, la familia que, según los cosladeños, posee el municipio. Hablan de ellos como terratenientes, pero los Barrales siempre han dicho que son los hijos de un jornalero. Las esculturas se quitaron y hay quienes aseguran que los Barrales las guardaron en el garaje de una de sus empresas de construcción.

Si los planes del municipio salen adelante, la ciudad podría albergar unas 115.000 personas a mediados de la próxima década. Sería -ya lo es- una de las localidades con mayor densidad de población de toda España, con prácticamente 100 habitantes por metro cuadrado. Esta noche deben estar todos en la feria.

"Los Barrales controlan el dinero en este pueblo. Ginés era la ley", sentencian dos jóvenes en las inmediaciones del recinto. Sus ilusiones con unas cuantas copas extra no van mucho más allá de mantener el curro, comprar una casa y tener una familia. Ambos están en la treintena. Son parte de la generación que ha nacido allí, que ha estudiado en Coslada y no les parece que su ciudad sea "fea de cajones" como asegura un periódico quincenal del Corredor de Henares. "Tenemos unos parques que no están nada mal. Fuera de eso, poco más. No hay nada que ver en Coslada". Es lógico. Su historia se reduce a unas pocas casas durante varios siglos reunidas en torno a la agricultura y la ganadería. Su memoria no alcanza mucho más. El archivo de su Ayuntamiento en 1700 fue arrasado por las tropas austriacas cuando huían del ejército franco español tras la derrota en la batalla de Villaviciosa, en la Guerra de Sucesión.

Ginés encontró su hueco en este lugar sin memoria, donde los puntos cardinales de la glorieta de los Barrales no incluyen el arte, la cultura o la historia. Buscaba un lugar donde ser policía y se encontró con que la ciudad demandaba un sheriff bajo el ruido de los aviones del aeropuerto de Barajas cruzando su cielo industrial y junto al ferrocarril que traía mercancías y riqueza a la zona. Todos ganaron dinero en los 22 años que estuvo Ginés en su puesto. Algunos más que otros. El sumario del caso determinará pronto si las responsabilidades en la trama de Coslada rozaban más cargos y personalidades. Continuará.

 Fuente: "El País"

 
La tricolor no es ilegal
Noticias
jueves, 19 junio 2008 00:11

No puedo aceptar manifestaciones que no son legales en este momento”. La filípica con que el socialista José Bono abortó el sábado el homenaje del Congreso a los presos políticos del franquismo cuando uno de ellos hizo ondear la bandera republicana  ha tenido un efecto inesperado: sacar del cajón de los tabúes el debate sobre si exhibir la tricolor es o no ilegal.

“Bono se equivocó de plano porque ni política ni legalmente se puede afirmar que es ilegal la bandera republicana”. Lo dijo ayer Gaspar Llamazares, coordinador general de IU. Pero  ya cuatro años antes, el 15 de diciembre de 2003, lo había dicho el Tribunal Superior de Madrid (TSJM) en una sentencia que avalaba la posición de IU contra el Ayuntamiento de Torrelodones (PP). El consistorio había ordenado en 2002 retirar la bandera tricolor que coronaba la caseta instalada por IU en las fiestas del pueblo.

“Debe protegerse”

Y el Tribunal, que amparó a la coalición en su demanda por vulneración de derechos fundamentales, habló sin ambages: “(...) en la medida en que la democracia implica pluralismo, ampara la discrepancia y las formas en las que ésta pueda manifestarse, siempre que esta expresión sea, a su vez, respetuosa con los derechos de los demás”. Al colocar la tricolor –argumentó el TSJM–  IU estaba “optando por una determinada ideología que debe respetarse y protegerse”. A José Luis Escañuelas, presidente del Ateneo Republicano de Sevilla, la sentencia le parece de perogrullo. Y aporta un dato para demostrar la perogrullada: “En las papeletas electorales de Ciudadanos por la República aparece la bandera republicana y no pasa nada”.

¿Vulneró Moya los derechos del presidente del Congreso al  empuñar la tricolor en un homenaje que, según los asesores de la Cámara, no poseía rango de actividad parlamentaria? Bono no lo ha explicado, pero lo cierto es que lo que hizo Moya no figura entre los actos expresamente prohibidos por el Reglamento del Congreso ni por el Código Penal, que prevé cárcel para cualquier manifestación efectuada en el Congreso, el Senado o las Cámaras autonómicas “cuando estén reunidos”.

Ayer, el portavoz del PSOE en el Congreso, José Antonio Alonso, declinó valorar las formas utilizadas por Bono pero justificó su actuación porque el ex preso exhibió en sede parlamentaria una enseña “que no es la constitucional”.

Argumentos del PP

El PP llegó más lejos. Los conservadores, buena parte de cuyos alcaldes mantiene intacto el callejero franquista –el madrileño aún inmortaliza a los caídos de la División Azul, al servicio de la Alemania nazi–pidieron ayer explicaciones a Bono. ¿Sobre qué? Sobre por qué no había pedido permiso a la Mesa de la Cámara antes de autorizar el homenaje.

Otras críticas, de muy distinto tenor, han caído sobre Bono. El diputado de ERC Joan Tardá cree que lo ocurrido denota la “escasa simpatía” de Bono por la lucha antifranquista. El portavoz del BNG, Francisco Jorquera, entiende que Bono “se excedió” en la formas.

Y tanto IU como el senador del PNV Iñaki Anasagasti le han pedido ya que retire los retratos de los cuatro presidentes de las Cortes franquistas, creadas por Franco en 1943 cuando ya se avizoraba el triunfo de los aliados frente a Hitler.

De momento, en el Congreso no sólo permanecen visibles sus efigies sino también sus discursos. Están en la web congreso.es. Ahí puede leerse lo que, por ejemplo, dijo al tomar posesión el primer presidente de las Cortes, Esteban de Bilbao: “Y en la suprema cúspide del Estado (...), la inspiración del Caudillo, forjador de una solidaridad nacional que encuentra en estas Cortes la síntesis feliz de una España unida y en orden”.

¿Hay que tratar igual los símbolos franquistas y los republicanos? Con cierto escándalo por la equiparación, responde el portavoz de la Asociación de Ex Presos, Luis Pérez: “¿Cómo se va a tratar igual aquello que simboliza un régimen tiránico y fascista y  la bandera que representó democráticamente a España?”. 

"Bono fue demagógico" 

Entrevista a Antonio Moya, el ex preso que ondeó la tricolor

¿Qué opina hoy sobre la actuación de Bono?
Yo me llegué a emocionar por su alabanzas a nuestro colectivo, y por eso saqué de forma espontánea la bandera, que estaba destinada a encabezar la delegación de Valencia en el almuerzo de Rivas-Vaciamadrid. Al principio pensé que a Bono le había faltado cintura. Ahora creo que ese discurso en el que yo me reconocí fue un gesto demagógico.

El presidente de la Asociación de Ex Presos cree que usted fue inoportuno al sacar la tricolor en el Conreso. ¿Lo fue?

Es su opinión. Yo consideré que en ese momento, en que me estaba sintiendo reconocido, podía sacar la bandera republicana porque es la que representa nuestra lucha. Y decidí sacarla. Y fue cuando el hombre este desató lo que desató contra mí. No creo que fuera inoportuno.

¿Sirve de algo el incidente?

No lo sé pero tal vez lo de la bandera ha servido un poco para que el tema tabú de lo que significa la República aparezca en los medios de comunicación. Estamos hablando de un Gobierno elegido por el pueblo y masacrado por una rebelión militar. Todo eso estaba un poquito aparcado y es bueno que ahora la sociedad lo conozca.

 

Fuente: "Público" 

 
Viveros, tres veces en el sumario
Noticias
domingo, 08 junio 2008 00:40
La primera vez que aparece Ángel Viveros, alcalde de Coslada, en el sumario es en la grabación de una conversación telefónica con Ginés, donde el ex jefe de Policía le comenta su indignación por la detención de Adrián y el primer edil le promete hacer lo posible para cambiar al Comisario de Policía Nacional.
La segunda ocasión es en la conversación de Ginés con un juez, CarlosNogales, a la sazón amigo suyo, en la que el primero dice que Viveros ya ha hablado con Rubalcaba para que solucione el mismo asunto y traslade al cargo de la Policía Nacional.
En tercera ocasión el nombre está en boca de la testigo y asociado a la palabra «miedo».
 
El alcalde a Gines:
Noticias
miércoles, 04 junio 2008 18:03
En las conversaciones telefónicas que obran en el sumario del caso <<Coslada>>, sobresalen unas entre el policía Ginés Jiménez y el alcalde, Ángel Viveros (PSOE), en las que el jefe policial le muestra su indignación por la detención de unos de sus agentes por parte de la Policía Nacional, acusado de malos tratos a su ex pareja. Ginés le pide al regidor que hable con la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, <<porque el comisario está contribuyendo a un enfrentamiento corporativo>>. Conocidas eran las malas relaciones entre el <<Sheriff>> de Coslada y  el comisario de la Policía Nacional de Coslada-San Fernando de Henares.

 

En este contexto es en el que se produce la llamada de Ginés al alcalde, grabada el 27 de marzo pasado a las 23,44 horas. Treinta minutos después, es Viveros quien telefonea al <<Sheriff>>: <<Es un tema de violencia de género y no hay nada que hacer. Me he puesto en tu lugar y he criticado las formas utilizadas (en la detención del agente local), por lo que hablaré con la delegada. Haré todo lo posible para que a "este hombre le quiten de en medio", concluye el socialista Viveros, en referencia al comisario de Coslada-San Fernando de Henares.
 
ABC 31-mayo-2008
 
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