(Carta abierta a Felipe de Borbón)
¡Vete con tu papaíto, muchacho, no lo dejes solo que se pierde…!
Sí, hombre, sí, ¿por qué no coges tus bártulos ya, vista la situación de crisis generalizada en la que se debate este país, y emprendes con suma urgencia el mismo camino (o similar) que el elegido hace ya algunas semanas por el sinvergüenza de tu señor padre? ¿No ves, pobre muchacho, como está el patio español que se cae a pedazos y que corres el riesgo de que el monárquico chiringuito institucional en el que te cobijas colapse antes de lo que tú piensas y el consiguiente tsunami político y social se lleve por delante y por sorpresa la poltrona que ocupas, obviamente no por deseo de los ciudadanos españoles sino por mandato testicular de Franco y por una de las numerosas piruetas procreadoras de las gónadas de tu pérfido progenitor? Leer el resto de esta página »




La huida del “emérito”, una expulsión en toda regla pactada entre Felipe VI y el Gobierno y aceptada in extremis por Juan Carlos de Borbón a cambio de ciertas contrapartidas que tendrían que ver con su futura impunidad ante posibles acciones judiciales (un error estratégico y político de primer nivel del actual monarca que no ha sabido enfrentarse al Ejecutivo con la suficiente valentía y determinación y que deja a la monarquía española sola y contra las cuerdas) abre, sin ninguna duda, la puerta de par en par para el pronto advenimiento de la III República. 






¿El "desastre de Chernóbyl" pudo haber sido provocado por un ataque del enemigo americano?