Ignacio Escolar
Contra casi todos los pronósticos, Mariano Rajoy ha anunciado la convocatoria inmediata de elecciones autonómicas en Catalunya para el primer día posible que permite la ley: el jueves 21 de diciembre. Dentro del fracaso que supone el 155, dentro del desastre que estamos viviendo, la decisión es osada y no parece la peor; desde luego es mejor que una intervención prolongada del autogobierno catalán, como pretendía una gran parte de su partido. También supone admitir que gobernar Catalunya en el siglo XXI por medio de un virrey era una fantasía imposible de cumplir.
Las dudas ahora son otras. La principal, si en esas elecciones autonómicas participarán los partidos soberanistas que este viernes han declarado la República de Catalunya. Si lo hacen, estarían asumiendo la irrealidad de su DUI. Si no lo hacen estarán renunciando para los próximos cuatro años a la política institucional, y dejarían un mapa social aún más difícil de reconducir. Leer el resto de esta página »
Rosa María Artal
«El rey Felipe tiene que abdicar para resolver la crisis constitucional de España». Así se titula el
El informe final de la fiscal en el primer gran juicio de ‘Gürtel’ es demoledor: presenta al PP como beneficiario de un sistema basado en los sobornos a altos cargos, el pago de comisiones camufladas como donaciones y el ‘dopaje’ electoral. También sostiene que los sobresueldos opacos que reflejan los ‘papeles de Bárcenas’ existieron, pero que sus receptores los niegan porque admitir una contabilidad paralela les acarrearía el reproche social.
El 21 de octubre, el gobierno del Partido Popular, con el acuerdo del PSOE y Ciudadanos, ha decidido dar un golpe de Estado en Catalunya, que el Senado confirmará el próximo 27. La aplicación del artículo 155 de la Constitución significa el cese de todo el gobierno catalán, la intervención del Parlament, que no podrá aprobar leyes ni proponer presidente, supone también controlar las funciones esenciales de la Administración de la Generalitat, especialmente en el terreno de la seguridad y los medios informativos públicos, representa una amenaza sobre los funcionarios que no acaten las órdenes y suponer convocar elecciones en un plazo de seis meses que, sin embargo, podría ser ampliado. La Generalitat y sus funciones serán dirigidas por un “virrey” y por los ministros de Rajoy. Es una decisión durísima contra Catalunya, que tendrá repercusiones en todo el Reino.
Junto a Cifuentes, Granados también ha pedido, como en otras ocasiones, la imputación de los expresidentes de la comunidad Esperanza Aguirre e Ignacio González. En su escrito a la Audiencia Nacional, Granados, que se sentará en el banquillo a partir del próximo 14 de noviembre en el juicio a la trama Púnica, justifica que Cifuentes sea llamada a declarar en calidad de investigada en el mismo juicio por las informaciones contenidas en el nuevo informe de la UCO de este martes.





A ver si un día reconocen el asesinato de mio tío Guillermo Martínez Orejas que asesinaron en Coslada en Mayo…