
Bueno, pues ya está. Las sospechas (o sea, las encuestas) se han confirmado: la inepcia y la maldad han ganado contundentemente las elecciones en Madrid. Es duro decirlo con términos tan explícitos, pero no vale de nada andarse con pamplinas. La realidad es la que es. Durante los próximos dos años, una de las comunidades más importantes de España será gobernada por un tándem formado por una persona balbuciente que confunde la libertad con la cerveza y otra que, a falta de judíos, ha basado su campaña electoral en el odio a menores no acompañados. Es así de triste y de alucinante. Es la victoria del cuñadismo. Es el esperpento hecho carne. Y, sobre todo, es el triunfo de unas élites (económicas, sociales, mediáticas…) que de tontas no tienen un pelo y que saben muy bien lo que quieren: pagar aún menos impuestos, desmantelar lo público, hacer caja a base de privatizaciones, agrandar las desigualdades, someter a la clase trabajadora, mercantilizar hasta el aire que respiramos… Los “cuñados”, con su bravuconería, con su griterío, con su impúdico negacionismo, no son más que títeres en manos de padrinos que actúan en la sombra. Leer el resto de esta página » →
¿El "desastre de Chernóbyl" pudo haber sido provocado por un ataque del enemigo americano?