Desde hace unos días el Ayuntamiento de Coslada, bien por decisión propia, bien por verse obligado a hacerlo después de que ayuntamientos vecinos hayan llevado a cabo esta acción, está repartiendo unos sobres a los domicilios que incluyen 4 mascarillas quirúrgicas y una carta de autobombo acompañado por una segunda hora con todos y cada uno de los teléfonos del Ayuntamiento, (bien podrían haber aprovechado para explicar como colocarse la mascarilla correctamente o al menos incluir el teléfono de información de covid 19 de la Comunidad de Madrid para evitar colapsar el 112, igual esto no les parece importante) es un detalle, que no pasa de ser eso, un detalle, ya que a día de hoy se pueden encontrar mascarillas con cierta facilidad, no así hace unas semanas donde encontrar mascarillas era prácticamente imposible y si lo hacías era a un precio difícil de asumir. Leer el resto de esta página » →
La Seguridad social representa uno de los pilares en los que se asienta el Estado de Bienestar, y el conjunto de prestaciones que están recogidas en el sistema tratan de cubrir y proteger a todas las personas.
En nuestro país, de acuerdo con los principios contenidos en el art. 41 de la Constitución Española, compete a los poderes públicos y a los agentes e interlocutores sociales la responsabilidad de garantizar un sistema público de pensiones justo, equilibrado y solidario.
Ante este mandato constitucional, el Estado queda comprometido al establecimiento de un sistema de protección de naturaleza pública y a la articulación de unos recursos económicos que hagan viable esta protección social de forma suficiente.
Son varios los estudios que señalan, que en dicho sistema es “probablemente el ámbito del Estado del Bienestar en el que con mayor claridad se aprecia la existencia de una brecha de género” (Mercedes Ayuso y Elisa Chuliá ). Leer el resto de esta página » →
LA AMICAL DE MAUTHAUSEN Y OTROS CAMPOS ANTE EL 75 ANIVERSARIO DE LA LIBERACIÓN
Las circunstancias actuales, derivadas de la pandemia del covid-19, nos han impedido la presencia en los actos conmemorativos que debían celebrarse en los campos de concentración, en el 75 aniversario de la liberación. Además de la emblemática fecha, Mauthausen adquiría, este año, un significado especial, ya que los centenares de personas que teníamos que participar en los homenajes hubiéramos podido rendirlo ante el monumento erigido en el Memorial del campo, restaurado en los últimos meses gracias a la respuesta solidaria de numerosos socios e instituciones que han colaborado en la suscripción abierta por la Amical para su financiación.
Con este gesto hemos querido establecer un nexo de continuidad con el ya lejano año 1962, cuando su inauguración fue posible por el empeño de los deportados y familiares, los mismos que unos meses después desafiaron a la dictadura franquista, fundando la Amical de Mauthausen y otros campos, con la complicidad de su homónima francesa y del Comité Internacional de Mauthausen. En la Amical confluyeron supervivientes que habían regresado en los años anteriores, otros que seguían en el exilio y numerosas viudas de quienes habían sido masacrados y asesinados durante su deportación, la mayor parte de ellos en el campo de Gusen. Desde entonces, supervivientes de todos los campos, de diversas ideologías y adscripciones políticas no cejaron en establecer lazos afectivos y solidarios con compañeros, viudas y familiares de toda la geografía española, tal como les unía un pasado común y una voluntad de compromiso hacia la memoria de los fallecidos en los campos, a la par que emprendían arduas batallas para recabar las indemnizaciones de la RFA y divulgaban en todos los medios a su alcance el pasado ignominioso del nacionalsocialismo y la lucha de los republicanos antifascistas, desde la Guerra de España hasta todos los escenarios de la 2ª Guerra Mundial.
Federica Montseny fue una de las figuras más emblemáticas del movimiento obrero, además fue una gran escritora y oradora. Marcada por la influencia política de sus padres, ambos de ideas libertarias. Leer el resto de esta página » →
La desaparición del Jefe del Estado durante la crisis del Covid19 y los escándalos de presunta corrupción de Juan Carlos de Borbón han provocado una reacción definitiva y contundente por parte de la ciudadanía de oposición a la Monarquía Por José Antonio Gómez – 16/04/2020
Felipe de Anjou fue el primer Borbón en ser proclamado Rey de España tras la guerra de sucesión generada por la muerte sin heredero de Carlos II, el Hechizado. Reinó bajo el nombre de Felipe V y fue un hombre infeliz por la añoranza que tenía de los jardines de Versalles que le llevó a construir una copia en La Granja de San Ildefonso. Los siglos fueron pasando y, tras algunos paréntesis —guerras napoleónicas, I y II República, el franquismo o el reinado de Amadeo de Saboya— la dinastía Borbón ha ostentado durante tres siglos la máxima representación de España. En los últimos años el movimiento republicano ha ido creciendo en silencio por culpa de la poca visibilidad que se le da a nivel mediático e, incluso, con la complicidad de aparatos estatales como el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que lleva ya 5 años sin preguntar por la percepción de la ciudadanía sobre la Casa Real. Sin embargo, esta percepción de rechazo de la ciudadanía hacia la Monarquía se ha acrecentado a niveles muy cercanos a los que vivió Alfonso XIII en 1931. Todo ello causado por las investigaciones judiciales por presunta corrupción en los movimientos empresariales de Juan Carlos de Borbón y por la ausencia de su hijo, Felipe VI, en la crisis del coronavirus. Un Jefe del Estado no puede abandonar a su pueblo, es su perdición.
La ciudadanía está despertando y reclama, cada día con más persistencia, que se le permita votar y decidir lo que se les hurtó en el referéndum de la Constitución hace 40 años. La ciudadanía se está movilizando y, una vez que pase el estado de alarma, hay muchas iniciativas en las que se reclama un cambio en el modelo de Estado. El sonido de las cacerolas retumba hasta Zarzuela y Felipe VI las escucha…, con mucha preocupación.
Lo que antes era tratado como anecdótico ahora se ha convertido en un movimiento imparable que reclama que se abran las urnas a los y las ciudadanas de este país para que sean éstos y éstas las que ejerzan la soberanía que tienen reconocida en la Carta Magna.
Ya no se trata de un movimiento residual, sino que hay algo más. No hay más que recordar a los Ayuntamientos de importantes ciudades españolas que aprobaron mociones en favor de la República y en contra de la Monarquía, además de crecimiento exponencial de la Red de Municipios por la Tercera República.
El pueblo, la gente que levanta el país cada mañana, se ha dado cuenta de que la Monarquía es un lastre democrático para nuestro país. Los hechos de los últimos años están ahí. La Monarquía ha demostrado que es una institución incompatible con la democracia. Mientras la ciudadanía sufría las consecuencias de la crisis, el anterior Jefe del Estado viajaba a Botsuana para una cacería junto con su amante o, a través de ésta, cobraba presuntamente comisiones de grandes proyectos en los que había servido de intermediario con regímenes dictatoriales como Arabia Saudí.
El New York Times calculó la fortuna del ciudadano Juan Carlos de Borbón en una cifra cercana a los 2.000 millones de euros, un dinero que no está obligado a desvelar, a diferencia del resto de representantes públicos españoles. Según la información del diario estadounidense «ha trabajado duro para generar su propia fortuna personal», más allá del presupuesto que tiene asignada la Casa Real. A todo lo anterior hay que unir las sospechas sobre el patrimonio personal de Sofía de Grecia porque tampoco se explica el origen de la fortuna quepodría haber amasado con negocios iniciados junto con su hermano Constantino. ¿Por qué renunció a la parte que le correspondía tras la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos en la que el Estado griego debía indemnizar a la familia real helena con 12 millones de euros?
A esto hay que sumar los salarios desorbitados que cobran Elena y Cristina de Borbón en sus trabajos, empleos que, de no ser hijas de quienes son, no habrían alcanzado. Además, no podemos olvidar los casos de corrupción en los que se ha visto envuelta la familia Borbón, el más reciente las investigaciones de la Fiscalía Suiza sobre las actividades empresariales de Juan Carlos I.
Todo lo anterior, unido a la ausencia de Felipe VI durante la actual crisis sanitaria —sólo dedicó 7 minutos al pueblo español en un discurso en el que no dijo nada— ha hecho despertar a la ciudadanía y a darse cuenta que el país puede funcionar perfectamente sin Monarquía, que la democracia no la sostiene la Monarquía y que, al fin y al cabo, la Monarquía es un capricho demasiado caro.
Por tanto, Felipe de Anjou fue el primer Borbón en España. ¿Será Felipe VI el último? El pueblo tendrá la palabra, el pueblo debe tener la decisión.
Es urgente ir a un Gobierno de concentración o salvación nacional
¡TRECE MIL MUERTOS OS CONTEMPLAN, SEÑOR PRESIDENTE!
Un presunto homicida en serie por imprudencia profesional o negligencia culposa, ambas figuras delictivas contempladas en el Código Penal español, responsable político en estos momentos (más adelante tendrán que hablar los jueces) de la muerte de más de trece mil ciudadanos españoles (dentro de unos días, de varios miles más) no puede seguir, a pesar del espeluznante escenario sanitario, político y social en el que se debate actualmente la sociedad española, ni un minuto más al frente del Gobierno de este país. Todas las fuerzas políticas y sociales de esta España herida en la que nos ha tocado vivir deberían unirse con suma urgencia para desalojarlo ipso facto de su poltrona (un muy elevado rango de poder que en sus manos es sinónimo de destrucción masiva) si quieren que esta nación sobreviva con dignidad y respeto propio a la desgraciada prueba de fuego a la que nos ha sometido en las últimas semanas en relación con la pandemia del Covid-19. Leer el resto de esta página » →
La aparición de nuevas revelaciones sobre la fortuna de Juan Carlos de Borbón, que fueron publicadas hace unas semanas en The Telegraph y en distintos medios europeos ha hecho desaparecer las últimas defensas que la monarquía española mantenía sobre su evidente corrupción a lo largo de muchas décadas. El ostentoso e insultante modo de vida de Juan Carlos de Borbón, habituado a todo tipo de lujos gracias a la enorme fortuna acumulada en comisiones y en procedimientos corruptos con empresas españolas y con importaciones de petróleo, unido a los negocios turbios y actividades fraudulentas que ha desarrollado con hombres de su confianza, en una constante burla a los ciudadanos y a la Hacienda española con instrumentos de evasión fiscal, utilizando cuentas ocultas en paraísos fiscales, buscando favores con dictaduras del golfo Pérsico, acumulando el cobro de comisiones por la venta de bancos y empresas, cobros por las importaciones de petróleo de España y por trabajos de empresas españolas en el extranjero, ha quedado definitivamente a la luz, aunque estemos lejos todavía de que ese presunto delincuente que es Juan Carlos Borbón rinda cuentas ante la justicia y los tribunales españoles. De hecho, durante mucho tiempo se ha insistido en que la Constitución aseguraba la inviolabilidad de su figura, aunque es muy dudoso que esa circunstancia pueda servir para ocultar, justificar y dejar sin investigar su papel y sus negocios.
Con ella, Felipe de Borbón ha querido auto blanquearse fingiendo defenestrar a su padre
Una Operación, un despreciable teatrillo familiar, propiciado por el propio Juan Carlos I desde hace casi un año en connivencia con su hijo, quien ha ido dando largas al asunto por miedo a perder su corona, y que ha sido por fin lanzado a la opinión pública a raíz de la publicación en un medio británico de que el actual rey de España no solo conocía la fortuna opaca de su señor padre en paraísos fiscales sino que era copartícipe (segundo beneficiario) de la misma.
La Mesa del Congreso de los Diputados ha rechazado crear una comisión de investigación sobre las presuntas irregularidades del rey emérito y sus supuestas cuentas en Suiza, tal y como habían pedido ERC, Unidas Podemos y el Grupo Plural.
El Secretario primero del Congreso de los Diputados, Gerardo Pisarello, se ha expresado en los siguientes términos: «Hoy, por tercera vez, se ha inadmitido a trámite en la Mesa del Congreso una Comisión de Investigación que implicaba estudiar asuntos de corrupción atribuidos a la Monarquía. La verdad es que a nosotros nos parece que jurídicamente no estaba justificado. Nos parece muy grave desde el punto de vista político, sobre todo porque en este caso quien estaba afectado es el ex-jefe de estado, un rey que es emérito y que por lo tanto no es el rey actual y que ya no goza de de ninguna de las prerrogativas que establece la Constitución Española».
“Si la democracia española quiere sobrevivir y regenerarse debe llevar cuanto antes a los tribunales al hombre que aprovechándose de su alto estatus político y social y de la confianza de millones de españoles cometió todo tipo de despreciables delitos”
Coronel Martínez InglésParece ser que el fiscal de Suiza, señor Ives Bertossa, ha conseguido con sus investigaciones sobre el ex monarca español, Juan Carlos I, despertar a este país de una vez de pasotas y deprimidos. Tras sus pesquisas en torno a los millones y millones recogidos por semejante personaje en diferentes y espurios escenarios internacionales y sus posteriores derivadas (también millonarias) hacia las cuentas corrientes de algunas de sus amantes de cabecera (que han impactado y de qué manera en el morbo popular) todos los súbditos del reino, con los políticos y periodistas en vanguardia, han iniciado el vergonzoso escrutinio de sus hazañas delictivas a lo largo de los casi cuarenta años en los que ha tenido la desfachatez de ocupar la más alta magistratura de la nación. Por mandato testicular del dictador Franco, todo hay que decirlo. Leer el resto de esta página » →
¿El "desastre de Chernóbyl" pudo haber sido provocado por un ataque del enemigo americano?