Por Miguel Ángel Montes
Bajo una crisis económica que golpea a los trabajadores de casi todas las clases, menos a la burguesía, a los terratenientes, a la jerarquía eclesiástica, a la monarquía y al caciquismo político de los cobros en B o del 3%, estamos inmersos en un debate que no es el nuestro, el de los bandos nacionalistas. El nacionalismo español y el nacionalismo catalán, sus burguesías, y sus partidos de derechas (PP-Cs-PDeCAT), pro-UE, pro-OTAN.
El que escribe no es partidario de ninguno de los dos bandos, como miembro orgulloso de la clase obrera dispongo de mi propia posición política y de clase, ante la falta de una organización comunista en Catalunya digna de tal nombre. Soy catalán pero no independentista, y también español pero no monárquico, por lo que difícilmente se me puede encuadrar en la triada nacionalista monárquica del PP-PSOE-Cs.
Susana Díaz, a la que también le gusta pesar en río revuelto, dice que el principal problema de España es Catalunya, pero la mayoría de los ciudadanos y trabajadores no pensamos así según las encuestas (1), ya que el paro, la enseñanza, la sanidad y la corrupción están por delante. Por tanto, los problemas principales son los derivados de la crisis y de la transición política, ya que la corrupción del capitalismo español tiene anclaje desde el franquismo. Seguimos con el mismo reparto de la riqueza, los mismos poderes financieros, industriales, latifundistas y las mismas familias (los Botín, March, Ybarra, Koplowitz, Del Pino, Entrecanales, Serratosa, Abelló…), las mismas instituciones recicladas que participaron en el genocidio franquista (ejército e iglesia), la misma bandera, y el mismo himno. Leer el resto de esta página »

La brecha en la igualdad de género en el mundo solo se cerrará dentro de cien años, según un informe del Foro Económico Mundial (FEM) publicado hoy, que constata un retroceso en 2017 de la paridad por primera vez en una década debido sobre todo a la desigualdad en el lugar de trabajo y en representación política. El Foro Económico comenzara en 2006 a elaborar estadísticas al respecto.
Cuarenta y dos años después de la muerte del
El exteniente Luis Gonzalo Segura, expulsado del Ejército en 2015 por la publicación de un libro en el que denunciaba corrupción en el seno de las Fuerzas Armadas, ha sido denunciado por la ministra de Defensa, María Dolores de Cospedal, por un presunto delito de injurias y calumnias contra su antecesor en el cargo, Pedro Morenés, y otras autoridades militares.
Miguel Angel Revilla es uno de los políticos en activo más reaccionarios que circulan en España, pese al aire populista y populachero que cultiva. Lleva cuarenta años en política y muchas personas que están o han estado a su alrededor han sido acusadas de diversos delitos relacionados con la corrupción. El partido que dirige, el Partido Regionalista de Cantabria, es considerado por algunos como una red clientelar caciquil con un fundamento en un regionalismo reaccionario. En cuanto a su actividad política, Revilla es un oportunista de marca mayor: ha gobernado con el PP, con el PSOE y si fuera menester también gobernaría con Podemos. De hecho y, sorprendentemente, el partido Podemos de Cantabria ha venido dando su apoyo al gobierno de este oportunista y demagogo, aunque últimamente se ha distanciado por la cantidad de escándalos que acumula la gestión del gobierno de “Revilluca”. Decimos que fue un franquista porque fue delegado comarcal de los sindicatos fascistas y porque sus amigos de la Guardia de Franco le ensalzaban en los años 70, y ya en democracia, siguió con sus alabanzas veladas a Franco y el cultivo, sin límites, de un reaccionario ultranacionalismo españolista; sus concejales, en el ayuntamiento de Santander, mantuvieron la estatua ecuestre de Franco, en la principal plaza de la ciudad, ¡hasta el año 2008! ¡Qué gran demócrata Revilla!. Gran admirador y cortesano pelota del Borbón Juan Carlos I, hasta que éste cayó en desgracia. Cuando fundó su partido regionalista ya hablaba de que había que superar las izquierdas y derechas al estilo de las muertes de las ideologías del fascista González Fernández de la Mora. Ah! También, en su juventud, fue un machuno de cuidado, declarado por el mismo en una televisión, como no, de gran audiencia.
El asunto es sencillo, si no ganan los míos el juego no vale. La democracia hay que saber interpretarla y si los dueños del status quo no obtienen la victoria, se repite una y otra vez, se dan golpes de estado, lo que venga porque ellos no pueden perder sino, como en los juegos de pelota, el dueño se la lleva y se acaba la función teatral (hay quien lo llama democracia).





¿El "desastre de Chernóbyl" pudo haber sido provocado por un ataque del enemigo americano?