La subida del SMI, una nueva tomadura de pelo

Según explican, en 3 años el mínimo salarial tiene que pasar de los 707,6 € al mes actual a 850 € al mes. Un aumento del 20%, nos dicen.

Hemos asistido a una nueva fotografía de la vergüenza. Los secretarios generales de los sindicatos CCOO y UGT han vuelto a aceptar aparecer en público junto al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, la ministra de Trabajo y Seguridad Social, Fátima Báñez, y los responsables de las patronales CEOE y CEPYME. Es decir, junto a los mismos políticos que han promovido la reforma laboral y una gran cantidad de recortes y privatizaciones, y de los representantes de las organizaciones empresariales que, día tras día, empeoran todavía más nuestras condiciones de vida.

En esta ocasión el motivo de la fotografía es el acuerdo para aumentar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Los mismos que lo han firmado, especialmente los autodenominados “sindicatos mayoritarios”, nos han vendido el acuerdo como un incremento histórico de un salario mínimo que desde hace años se encuentra a la cola de Europa occidental. Según explican, en 3 años el mínimo salarial tiene que pasar de los 707,6 € al mes actual a 850 € al mes. Un aumento del 20%, nos dicen. Un incremento que incluso el mismo gobierno deja en suspenso vinculándolo a un crecimiento mínimo del PIB del 2,5% anual.

El acuerdo es vergonzoso. Con su firma los dos sindicatos mayoritarios renuncian a la que hace apenas unos meses decían que era una exigencia de cara a la negociación colectiva: fijar un SMI en 1000 €. Cómo en otras ocasiones, estas palabras se las ha llevado el viento y quedan en nada. Y nuestro SMI continuará estando muy por debajo de los 1269 € de Francia, los 1284 € de Alemania o, incluso, los 835 € de Andorra. Un salario mínimo por debajo de la media de los países de nuestro entorno que seguirá presionando a la baja a buena parte de los salarios del conjunto de trabajadores y trabajadores.

El acuerdo, además, es una tomadura de pelo. El incremento para el 2018 es del 4%, inferior al 7% de aumento del SMI que ha habido este 2017. Hay que remarcar que la inflación acumulada de enero del 2010 a noviembre del 2017 ha sido del 11,6%, prácticamente lo mismo que el aumento experimentado por el SMI en el mismo período. A la espera del IPC del 2018, que fácilmente se situará en torno al 2% (si es que no lo supera), el aumento real del valor del SMI será irrisorio, teniendo en cuenta que se trata de un sueldo mísero. Los y las trabajadoras que lo perciben, y sus familias, seguirán teniendo problemas para llegar a fin de mes, para pagar el alquiler, la energía, la escuela de los hijos, etc.

Hacemos un llamamiento a no dejarnos engañar. A mostrar nuestra disconformidad por el mantenimiento del SMI, que cobran centenares de miles de trabajadores/as, en un umbral de vergüenza. A hacer saber nuestro descontento a los sindicatos que lo han avalado con su firma. A mostrar nuestro rechazo y, sobre todo, a organizarnos para evitar tantas agresiones que estamos sufriendo como trabajadores y trabajadoras.

27 de diciembre de 2017

Secretariado Permanente de la CGT de Cataluña

 

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