Consultas republicanas en Madrid, la izquierda debe extenderlas a todo el Estado

Javier Cabrera

La idea de la República está cobrando cada vez más importancia en el debate político estatal, ante la prolongada crisis del régimen del 78, el descrédito de la monarquía y las provocaciones de la derecha franquista.

Tras la experiencia exitosa de la consulta en Vallecas el pasado 23 de junio, se están organizando nuevas consultas por la República en la Comunidad de Madrid para este otoño. La idea de la República está cobrando cada vez más importancia en el debate político estatal, ante la prolongada crisis del régimen del 78, el descrédito de la monarquía y las provocaciones de la derecha franquista.

Dado que el CIS hace años que no pregunta por la monarquía, Podemos realizó una encuesta cuyo resultado no puede ser más contundente: un 54% de los encuestados apoya un referéndum para decidir entre monarquía o república y sólo un 31% estaría en contra. Además, sólo un 16% relaciona monarquía con democracia. Estos datos dan una idea aproximada del grado de desafección con la monarquía entre amplias capas de la población, y reflejan que mucha gente está buscando la salida republicana a la crisis del régimen del 78.

A este auge del republicanismo en el Estado español no es ajena la fuerza del movimiento republicano catalán. En efecto, la idea del referéndum de autodeterminación en Cataluña no cayó del cielo. Desde la primera consulta por la independencia en Arenys de Munt en 2009 hasta el 1-O, hubo más de quinientas consultas organizadas desde abajo, por colectivos locales y barriales ligados a la izquierda independentista, instalando así en la conciencia colectiva la idea del Referéndum desde antes de la explosión del Procés en 2012.

En Madrid, y ante la falta (por el momento) de una instancia unificadora a nivel estatal, se están repitiendo los pasos que dio el movimiento republicano catalán desde 2009; eso sí, el impacto de estas iniciativas es ahora mucho mayor que entonces debido a la nueva situación generada por la crisis de régimen y el impacto del 1-O. Por el momento están convocadas consultas en el distrito de Vicálvaro el 24 de noviembre y en la Universidad Autónoma de Madrid el 29 de noviembre, y el 2 de diciembre están convocadas consultas en Carabanchel, Arganzuela, Leganés, el distrito Centro, Alcobendas, Tetuán, etc, promovidas a través de la web monarquiaorepublica.org. Estas iniciativas están recibiendo solidaridad también desde Cataluña, con la creación del colectivo ForaBorboUnisCat, de estudiantes universitarios que luchan por que las universidades catalanas rompan relaciones con la monarquía.

Antes de las consultas, el 10 de noviembre, se celebrará en Madrid el Encuentro estatal por la República, promovido desde las plataformas republicanas de Andalucía y Navarra, y que se plantea como una herramienta para unificar el movimiento republicano a nivel estatal y se propone elaborar una hoja de ruta para la lucha por la República. Esta es, en efecto, una oportunidad para unificar a los distintos colectivos republicanos, y dicha hoja de ruta puede incluir la extensión de las consultas republicanas al conjunto del Estado, organizándolas, como en Madrid, a nivel municipal, barrial y de universidades. Pero el movimiento no se puede detener ahí.

Hasta ahora, Unidos Podemos no se ha planteado una lucha seria por un proceso constituyente republicano. En particular Podemos es muy vacilante en esta cuestión, pasando de defender el proceso constituyente en 2014 a sacarlo de su agenda después, y limitando su crítica a la monarquía a la corrupción del rey emérito y a vagas referencias a la necesidad de “un país moderno”. Es llamativo que, teniendo en sus manos los resultados de la encuesta que ellos mismos han realizado y a la que nos referimos más arriba, Podemos junto con IU no estén proponiendo ya un referéndum vinculante a nivel estatal sobre la forma de Estado y un proceso constituyente para romper definitivamente con la herencia del franquismo.

Una campaña de ese tipo tendría un enorme eco entre amplias capas de la clase trabajadora y la juventud; lo que hace falta es lanzarla con valentía, unificar y extender las valiosas iniciativas que están surgiendo desde abajo y dotarlas de un programa concreto de transformación social. Si UP no coge esto con las dos manos, en su lugar se generará un movimiento que avanzará más despacio pero que tarde o temprano puede desbordar a los propios partidos, como ocurrió en Cataluña. Las ansias de cambio son grandes y se van a expresar pese a todos los obstáculos. Desde LUCHA DE CLASES apoyamos totalmente las consultas republicanas y el Encuentro estatal del 10 de noviembre, y llamamos a extender el movimiento por la república al conjunto del Estado.

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