Por Amadeo Martínez Inglés.
RUSIA HA ACTUADO EN LEGÍTIMA DEFENSA
El 1 de febrero de 2019, EEUU abandonó el tratado INF (Intermediate-Rangue Nuclear Forces) que tenía suscrito con la Unión Soviética desde 1988 y que prohibía la construcción, tenencia o despliegue de cualquier misil nuclear o convencional de alcance intermedio (500-5.500 kms de alcance) y que, desde ese año, con abundantes reticencias y denuncias por ambas partes, venía consiguiendo mal que bien la desnuclearización de Europa. Al día siguiente, 2 de febrero, Rusia (heredera de la URSS) hizo lo propio y con ello el estatus quo y el equilibrio militar en el Viejo Continente cambió de raíz resultando susceptible de propiciar peligros sin cuento en la difícil cohabitación en la que venían desarrollándose las relaciones de los dos grandes bloques geopolíticos en los que a trancas y barrancas seguía dividido el mundo.














¿El "desastre de Chernóbyl" pudo haber sido provocado por un ataque del enemigo americano?